Caso Clinicos


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Todos los casos clínicos publicados son reales, autorizados por cada uno de los pacientes tratados, estos pueden ayudar a entender y valorar estas Terapias, pero no deben hacer pensar que la evolución es siempre tan rápida.

 

 

Paciente Y.E.C., 33 años, funcionario de un hospital público. Se presenta a la consulta por un dolor que manifiesta que se inició alrededor de dos años atrás, en forma espontánea, aguda y tirante ubicado bajo el glúteo derecho. En aquel tiempo requirió reposo y el dolor cedió. Estando aparentemente sano reinicia actividades deportivas volviendo a presentar iguales síntomas de dolor los que fueron aumentando en intensidad y molestia que le impedían hasta subir escaleras y mantener una marcha al caminar normal. Visitó traumatólogos realizándose varios exámenes radiológicos, se sometió a sesiones de kinesioterapia y se infiltró en una ocasión con corticoides sin mejoría alguna. Tiene ecotomografía y resonancia nuclear magnética que revelan tendinopatías isquiotibiales a derecha y bursitis local, lo que implicaba someterse a cirugía. Iniciamos varias sesiones de acupuntura, terapia neural y con medicamentos de homotoxicología (variante de la homeopatía) y se indicó además sesiones de kinesioterapia. Actualmente, paciente sin dolor y sin molestias al caminar.


Paciente M.A.A., 34 años, masculino, con historia de lesión en la articulación del hombro derecho, que se le produce durante un esfuerzo físico mientras practicaba deporte en el año 2005 y debido a este trauma se mantuvo inactivo deportivamente durante un año. Sin embargo, su dolor se mantuvo constante y se agudizaba en algunas ocasiones. Para dormir y atenuar las molestias y poder descansar debía cambiar de posición constantemente. Por su trabajo en computación los movimientos repetitivos del Mouse y del teclado le ocasionaban irritación e irradiación del dolor desde el hombre hasta la mano. Se inicia Terapia Neural y se usan medicamentos de Medicina Biológica, con excelentes resultados. Actualmente el paciente se desempeña sin problemas en su vida cotidiana, incluyendo el descanso nocturno, deportes y en el trabajo.


Paciente P.G.M., 35 años, femenino, aparentemente sana que consulta por congestión nasal y estreñimiento crónico. Manifiesta que a los 9 años sufrió un accidente automovilístico presentando daño y deformación de su ala nasal izquierda. A raíz de esto tuvo 2 cirugías nasales reconstructivas. Después de la primera operación nasal inicia problemas permanentes de congestión, acompañadas de descarga de secreción acuosa y picazón en el área de la nariz. Aplicamos terapia neural por 3 veces y tratamiento biológico a largo plazo. Después de terminado el tratamiento los síntomas nasales y los de estreñimiento habían desaparecido y actualmente hace una vida normal.


Paciente D.S.M., 40 años, con antecedentes de amigdalitis pultácea a repetición desde la infancia ( 8 a 10 veces al año) tratadas con antibióticos cada vez e Infección Urinaria (ITU) que se inicia durante su primer embarazo y se mantiene durante los 5 años posteriores. Tratadas con múltiples esquemas de antibióticos y otros bactericidas urinarios. Con los tratamientos desaparecían los síntomas pero con el tiempo volvía a reaparecer la infección. Exámenes: Orina (e.coli + ), ecotomografía abdominal total y pielografías endovenosas normales. Visita terapeuta neural para tratar síntomas. Se le aplica terapia en polos amigdalares y áreas que sufrieron modificaciones naturales por el embarazo más cicatriz de cesárea. Hasta el día de hoy sigue sin síntomas.


Paciente C.G.M., 42 años, casada, secretaria, sin antecedentes mórbidos de importancia. Se le diagnostica en 1992 una hernia lumbar izquierda de la cual fue operada y estuvo por mucho tiempo en kinesioterapia. En el 2002 fue intervenida nuevamente en ese mismo lugar por presentar agravamiento de los síntomas. Después de estas 2 operaciones quedó con mucho dolor, sensibilidad y calambres intensos que la incapacitaban en sus funciones laborales. Sentía que la circulación de esa pierna no avanzaba, como si estuviera cansada. Durante el año 2006 además de estos síntomas en su columna vertebral comienza a tener frecuentes cefaleas de un solo lado de su cabeza que involucraban además el ojo del mismo lado del dolor. En el 2007 se inicia el tratamiento con Acupuntura y Terapia Neural. Su evolución ha sido descrita por la paciente como maravillosa. Sus episodios de dolor, sensibilidad y calambres han cedido, y cuando se presentan, están atenuados en intensidad y frecuencia, además desde hace tiempo no presenta más cefaleas.


Paciente S.S., 42 años, sana, hasta que en el 2010 debuta con cáncer de mama. Antes de someterse a tratamiento de quimioterapia y radioterapia me consulta por procedimientos que aumenten su inmunidad y que la mantengan fortalecida y bien parada ante los tratamientos que se venían. Iniciamos mega dosis de vitamina C, complejos B inyectables y terapia Neural, los cuales se continuaron aplicando entre un ciclo y otro de quimio y radioterapia. Los beneficios profundos con esta intervención se vieron reflejados en su estado de salud físico, mental y de laboratorio (se mantenía andando en bicicleta, practicaba largas caminatas, se manejaba en transportes colectivos y sus exámenes de laboratorio se mantenían al margen de la normalidad). Posteriormente la paciente tuvo buena evolución y actualmente se encuentra gozando de buena salud.


Paciente L.T.M.,44 años, Con antecedentes de esclerodermia(enfermedad del colágeno que se caracteriza por hacer la piel más dura, menos elástica y más adherente al plano profundo) y fibrosis pulmonar. Se encuentra en largo tratamiento supervisado por especialista y sin mejoría ante sus síntomas decide consultar a TERAPIA NEURAL por un agravamiento de su cuadro de esclerodermia consistente en un severo dolor de rodillas y hombros con manos muy inflamadas e incremento de su hiperpigmentación. La paciente manifiesta dificultad para iniciar la marcha, cansancio fácil y necesidad de apoyo constante para sus necesidades básicas como peinarse bañarse, etc..

Al control de los 15 días post terapia la paciente refiere una disminución de su dolor en un 50%,mas autovalente, con mayor movilidad de sus manos e incorporada a los quehaceres domésticos, subiendo y bajando escaleras.
A los 5 meses de tratamiento la paciente se ha recuperado en un 80% y su piel se ha aclarado a una apariencia normal


Paciente E.O., 44 años, casada. Fue tratada en el 2007 por miomas múltiples que le producían sangrado transvaginal abundante y menstruaciones irregulares muy dolorosas. En ese año iniciamos tratamiento y después de varias terapias neurales se notaron resultados positivos como menstruaciones no dolorosas y sin coágulos, y también relaciones sexuales sin dolor (dato que había omitido al inicio).

En este año aparece nuevamente manifestando que la terapia la libró de una cirugía inminente, y que su útero mostró cambios ecográficos con miomas de menor tamaño y con funciones normales.
En esta ocasión llegó porque sentía molestias iniciales por lo que iniciamos nuevamente terapia neural de regulación.


Paciente G.G.G., 45 años, sin antecedentes mórbidos de importancia. Motivo de la consulta: acusa desde hace 1 mes y medio dolor en extremidad superior izquierda, predominante en la articulación del hombro, irradiada hasta el codo, con incapacidad de rotación anterior y posterior del brazo o de levantar la extremidad. Asociaba este dolor tan intenso a un gran esfuerzo físico realizado por ella. Se hace tratamiento de Terapia Neural, obteniéndose una respuesta inmediata desapareciendo los síntomas hasta el día de hoy.


Paciente  L.G.G., 48 años, masculinoConsulta en julio/13 por afección dolorosa de 5 meses de evolución que involucra  ambos hombros y extremidades superiores, mayor a derecha.  Manifiesta que le cuesta realizar rutinas habituales como vestirse, peinarse o lanzar una piedra.

Refiere que por indicación de especialistas se ha realizado sesiones kinésicas y tomado analgésicos sin resultado alguno.
Trae ecotomografía que señala pequeño desgarro parcial en hombro derecho y discreta bursutis a izquierda. Aplicamos Terapia Neural logrando una notable mejoría desde su primera cita.  Este año llegó a realizarse su III terapia (“De mantención”) denominada así por el paciente. Manifiesta estar sin dolor y con hombros 100% funcionales.


Paciente R.S.B., 49 años, con antecedentes de Cáncer de Mama izquierda, extracción de 7 ganglios y mastectomía mama derecha e izquierda. Usa prótesis mamaria en ambas mamas. Su motivo de consulta es un dolor intenso en la articulación del hombro y cuello izquierdo de mas o menos dos meses de duración, lo cual le impide dormir bien, peinarse, alzar los brazos y realizar labores domésticas.

Cuenta que visitó varios médicos y un acupunturista, y utilizó analgésicos sin respuesta alguna. Iniciamos terapia neural y trabajamos sobre puntos de acupuntura obteniéndose con la primera aplicación una reducción de un 30% del dolor. Se trató con terapia neural y su dolor fue disminuyendo paulatinamente y en 7 sesiones la paciente ya no sentia más dolor en su extremidad.  Durante el tratamiento oncológico (radiación y quimioterapia) las zonas irradiadas, piel, músculos y órganos internos pueden verse afectadas entonces cuando ya el problema de cáncer se soluciona pueden iniciar procesos dolorosos con tendencia a la cronicidad que no responden a tratamientos convencionales.


Paciente P.M.M., 50 años, parvularia, con diagnóstico de hiperinsulinismo e hipotiroidismo en tratamiento. Motivo de consulta: dolor en rodilla izquierda de más o menos dos meses de evolución que se presenta después de una caída accidental. Dicho dolor es permanente, con sensación de clavadas muy dolorosas. Manifiesta incapacidad para subir y bajar escaleras, marcha inestable (cojera) y amanece con el dolor.

Trae Resonancia Nuclear Magnética que muestra rotura en tercio medio y cuerno posterior del menisco interno, con indicación quirúrgica para resolución de su problema.

Iniciamos Terapia Neural y medicina biológica ese mismo día, desde la primera aplicación hubo una disminución notable del dolor y mejor movilidad de la extremidad. En la cuarta sesión la paciente articula rodilla, camina sin dolor, hace una vida normal y hasta el momento lleva siete meses de haber terminado su tratamiento y no ha presentado problemas.


Paciente L.V.C., 51 años,  sin antecedentes mórbidos de importancia, consulta porque desde hace largo tiempo se trata por crisis de pánico con medicamentos de día y de noche, prescritos por un médico los cuales son con receta retenida, esto le provoca dependencia si no los consume. Además manifiesta presentar cefalea migrañosa de más o menos 20 años, son de un episodio mensual, invalidante con vómitos y con reposo en cama obligado.

Iniciamos una sesión cada quince días de Terapia Neural y Acupuntura durante 4 meses. A la fecha la paciente refiere que no toma ningún fármaco controlado. Cuando sale a la calle se siente segura y duerme toda la noche. Se siente muy tranquila, hace una vida normal y no ha vuelto a tener crisis de pánico ni cefaleas. Esta paciente estaba sometida por años a fármacos y sin embargo con sesiones adecuadas ella ahora puede manejar su vida sin estar bajo efectos de medicamentos.


Paciente M.F.A., 52 años, profesora. Esta paciente llegó a mi consulta el año 2006 por un dolor intenso en el brazo izquierdo que no respondía a tratamiento convencional, le apliqué Terapia Neural en una sola ocasión. Un año después vuelve a consultar manifestando que no regreso más a la consulta porque no volvió a sentir dolor. Ahora regresaba por un dolor en el hombro derecho que se irradiaba al brazo. Me sorprendí de que volviera ya que nunca supe sobre el resultado de su primera y única terapia. En esta segunda ocasión consulta también por una cicatriz abdominal que le duele y pica por momentos lo cual es molestoso para ella. Se han realizado cuatro sesiones de terapias neurales y ahora se siente bastante bien, puede realizar tareas normales con su hombro, continúa con su tratamiento neural y su cicatriz no le ha vuelto a molestar.


Paciente S.V.U., 55 años, sexo femenino, empleada pública del área de la salud de la ciudad de Pta. Arenas. Casada y con hijos. Sin antecedentes mórbidos de importancia. Cuadro actual y motivo de consulta: Neuralgia del trigémino de alrededor de 8 años de duración de inicio gradual, con episodios de variada intensidad y frecuencia. Consistente en sensación de corriente eléctrica intensa muy dolorosa. Se realizó dos rizotomías percutaneas del trigémino con balón de fogarty. La segunda en el año 2004 la cual le confirió una mejoría por tres meses pero quedó con una parálisis facial mínima de la hemi cara derecha.

Se realiza una sesión de Terapia Neural en septiembre del año 2005 y se le terminan sus crisis.Consulta nuevamente en julio del año 2006 por reaparición de síntomas del cuadro neurálgico leve, desde hace dos semanas. Se realiza una segunda sesión de Terapia Neural y regresa a su ciudad natal.


Paciente E.P.V., 57 años.
Paciente sin antecedentes mórbidos de importancia consulta por cefaleas (dolor de cabeza) que se inician en la infancia y se intensifican en la adolescencia hasta la vida adulta. Manifiesta tener 4 a 6 crisis mensuales con duración de 2 a 3 días que la obligan a estar en reposo con intoleracia a la luz, los ruidos y a los olores. Por tal motivo ha visitado multiples especialistas e iniciado diferentes terapias y consumo de medicamentos sin respuesta alguna. Constantemente se queja de presentar neumonías y procesos infecciosos pulmonares a repetición.

Iniciamos terapia neural hace 9 meses y la frecuencia e intensidad de las cefaleas han disminuido fuertemente. En el periodo de tratamiento ha presentado dos cefaleas leves que ceden ante analgésicos comunes sin evolucionar a la incapacidad. Sus procesos bronconeumónicos no se han presentado nuevamente.


Paciente O.Z.Z., 57 años, aparentemente sana. Consulta por dolor de hombro derecho, manifiesta que padece de un dolor de hombros desde hace más o menos 17 años, sin tomarle importancia y que aparece y desaparece por tiempos. En el año 2007 sufre lesión en el hombro derecho por golpe de las puertas del metro al cerrarse. Es un dolor intenso que se le presentó en la articulación del hombro hasta el codo. Refiere que desde entonces su dolor se ha irradiado a cuello y omóplato, extendiéndose hacia el otro hombro. Se ha realizado tratamiento quiropráctico y de kinesioterapia con resultados mínimos.

Consulta porque su dolor ya es incapacitante, tiene dificultad para acomodarse al dormir, no puede peinarse o escribir, alzar el brazo y afecta todas sus actividades relacionadas con la extremidad derecha. Iniciamos terapia neural y después de la segunda terapia había logrado una gran mejoría en sus actividades diarias y actualmente luego de varias sesiones de terapia neural se encuentra satisfecha con los resultados obtenidos, no tiene dolor ni incapacidades funcionales.


Paciente sra. M.A.I.S., 60 años, trabajadora administrativa. Motivo de consulta; manifiesta dolor en la punta del glúteo izquierdo, que se inicia desde hace aprox. 4 años. Este dolor se irradia a la cintura, es diario, constante, se intensifica cuando se sienta y mucho más al pararse. Se le diagnostica Tendinitis Isquiotibial Bilateral > a izquierda. Refiere que ha visitado múltiples médicos especialistas y ha cumplido todos los tratamientos: Ejercicios quinesiológicos, infiltración con corticoides y tratamientos locales, sin resultados satisfactorios.

Iniciamos Terapia Neural y Tratamiento de Medicina Biológica. En su control a los 3 días el dolor había disminuido en un 50%. En este caso fueron necesarias 5 sesiones, lográndose una mejor calidad de vida. No le molesta para trabajar y de repente presenta un pequeño dolor que pasa desapercibido.


Paciente M.A.I., 65 años, aparente buen estado de salud, sin antecedentes de enfermedades de importancia. Consulta por presencia de quiste tiroideo derecho detectado por ecografía. Iniciamos terapia neural en segmento tiroideo en forma periódica por 2 meses acompañado de tratamientos ortomoleculares. Al control anual su quiste había desaparecido totalmente.

La experiencia en los pacientes con este tipo de problemas me ha demostrado que la terapia neural tiene buenos resultados tanto al examen físico, con nódulos que disminuyen de tamaño, como con reevaluaciones radiológicas que demuestran una disminución de tamaño y, en los mejores casos, una ausencia total de ellos.


Paciente F.V.R., 66 años, aparentemente sana. En el año 2005 inicia dolor en cadera izquierda, con cansancio y dificultad para caminar. Además presentaba dolores migratorios múltiples. Se le diagnosticó artrosis de cadera izquierda. En el año 2006 se somete a cirugia de cadera y se coloca una prótesis. Motivo de consulta; dolores que migran de una articulación a otra y molestias en el área que rodea la cicatriz de su prótesis consistentes en una tensión muscular.

Manifiesta que una vez sentada o acostada, para pararse tenía que ir armándose. Se aplican varias Terapias Neurales con resultados satisfactorios no ha vuelto a presentar dolores migratorios y los músculos que rodean la cadera operada están relajados. Esta haciendo caminatas con muy buena tolerancia y en su entorno familiar están muy contentos porque tiene mejor ánimo.


Paciente E.U., 68 años, se presenta con collar cervical e historia de estar en kinesioterapia hace dos años por presentar bloqueo de los movimientos del cuello y de la articulación del hombro, con mucho dolor que se irradia hasta la extremidad superior izquierda produciendo incapacidad de movimiento de ésta. Requería ayuda para vestirse y para las demás actividades cotidianas. Hace un mes, antes de visitar al terapeuta neural, se había realizado una nueva infiltración sobre la articulación del hombro sin lograr mejoría alguna, trae Resonancia Nuclear Magnética con diagnóstico de fusión cervical.

Tiene como antecedente importante que, más o menos hace 20 años sufrió un accidente automovilístico con múltiples fracturas craneales y pérdida de conocimiento. Se le aplica Terapia Neural en cicatrices de cuero cabelludo en región occipital y cervical y articulación del hombro. Terminado el proceso, el paciente es capaz de mover su brazo con limitaciones y su dolor se redujo hasta un 50% y decide irse de la consulta sin su collar cervical. Regresa al tercer día para continuar la terapia, llama la atención que no trae collar cervical y comenta que no ha sido necesario usarlo, ya se desviste solo y moviliza cuello y extremidades Para los movimientos extremos persiste un poco de dolor, que ha quedado por secuelas de incapacidad de movimientos durante dos años. Se le indica continuar con kinesioterapia.


Paciente O.L.N., 69 años, masculino, casado, jubilado, 3 hijos.En 1972 en un accidente automovilístico presenta fractura de mandíbula y de maxilar superior con pérdida casi total de encía y dientes frontales.  Su consulta es por cefalea que se inicia después de este accidente. Manifiesta que ha sido tratado por depresión de muchos años sin encontrar una solución favorable con medicinas tradicionales. Dice ser una persona desde entonces insegura, desmotivada, con miedo a todo, retraído y aislado.

Esta situación lo ha llevado a recorrer múltiples especialistas y ha usado multirelajantes, sedantes, todo tipo de de analgésicos sin cura definitiva. Iniciamos varias terapias (una por semana) y desde la primera terapia se sintió mejor. Su dolor de cabeza ha bajado en intensidad y frecuencia y últimamente está asintomático, duerme mucho mejor, tiene buen ánimo, está participativo incluso sexualmente.


Paciente Sra. E.L.S., 70 años, sin enfermedades previas de importancia llega a la consulta descompensada y quejumbrosa con dolor crónico incapacitante que le impide una vida laboral y social normal. Manifiesta que sus dolores se inician después de una caída con impactación en la planta del pie derecho que le impedían manejar, subir escaleras y apenas caminaba. Además de esto presentaba epicondilitis de la extremidad superior derecha motivo por el cual visita varios especialistas que le solicitan imágenes radiológicas y establecen un diagnóstico de fascítis plantar e inicia tratamiento con analgésico y kinesioterapia por varios meses sin resultado. Entonces decide tratarse con Terapia Neural y después de varias sesiones la paciente recupera su marcha normal, la epicondilits mejora sustancialmente pudiendo volver a trabajar con el mouse de su computador .


Paciente N.T.I., 73 años, consulta el 2013 por neuralgia del trigémino, ya operada en el 2000 y con tratamiento permanente con analgésicos y anti-neurálgicos. Manifiesta que desde hace 3 años presenta dolor constante a veces con periodos de mayor exacerbación centrados en un molar superior de su boca con irradiación a pómulo y ala nasal derecha, abarcando en su punto más crítico la mitad de la cara de ese mismo lado.

En sus esfuerzos por mitigar el dolor la paciente se alimenta con papillas (abrir la boca desencadena más dolor) y se hace extracción de una muela, sin lograr resultado alguno. Iniciamos Terapia Neural, al principio cada 15 días, hoy tenemos control cada 2-3 meses. Está sin tratamientos para el dolor, y se mantiene actualmente asintomática (entremedio ha tenido recaídas en menor intensidad). Su calidad de vida ha cambiado, pudiendo comer normal, con lo que ha subido de peso.